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¿Cómo Se Sabe si Alguien Ha Cambiado?

16 abril 2015

clip_image002¿Cómo Se Sabe si Alguien Ha Cambiado?

Por Rick Thomas

Casi todas las personas que han venido a mí en busca de ayuda han hecho esencialmente la misma pregunta. Estas son algunas de las variantes de la pregunta:

  • ¿Cómo puedo cambiar?
  • ¿Cómo cambiara él / ella?
  • ¿Cómo sé que ha cambiado?
  • ¿Cómo es el cambio?

No importa cómo se mire, la pregunta es sobre el "cambio". Alguien quiere que alguien cambie. Ya sea que la persona que pregunta quiere cambiar o quiere saber cómo alguien puede cambiar.

Aquí hay otra observación sorprendente: el arrepentimiento, la palabra bíblica para el cambio, se valora insuficientemente e infrautilizada en las relaciones cristianas. Aunque la pregunta más frecuentemente hecha es el cambio, la dinámica del cambio (arrepentimiento) no está regularmente activa en la mayoría de las vidas de cristianos.

Póngase a prueba para ver si es verdad en usted. Permítame hacerle algunas preguntas para ver cómo usted valora y utiliza el arrepentimiento:

  • ¿Cuándo es la última vez que pidió a alguien que le perdonara?
  • ¿Con qué frecuencia le pide a su conyugue que le perdone?
  • ¿Con qué frecuencia le pide a Dios que le perdone?
  • ¿Le pide regularmente a otros que le hagan corrección amorosa a su vida?
  • ¿Tiene usted la tendencia a dejar que una persona peque sin llamarlos al arrepentimiento?
  • ¿Siente la tentación de ocultar su pecado de sus amigos?

¿Cómo lo haces? ¿Está recibiendo regularmente y concediendo perdón? ¿Es usted un amigo que se arrepiente? ¿Vive usted en una comunidad de amigos que se arrepienten? Podemos, ¿lo sabe?

Cristo vino a morir a causa del pecado. Él dio Su vida para que pudiéramos ser liberados del pecado. ¿No es increíble? ¿No es una gran noticia, la mejor noticia? El poder del Evangelio en nuestra vida no tiene límites.

Tenemos algo que el mundo no puede experimentar. Ellos son frenéticos en su búsqueda por ahogar el ruido de sus conciencias culpables. Pero no el cristiano. Tenemos un poder desapegado del mundo que trabaja en nuestras vidas. La limpieza regular diaria es nuestro regalo por causa del Evangelio.

Responsabilidades de no cambiar

¿Estás disfrutando de estas riquezas del evangelio? Aunque fuimos completamente justificados en la salvación, la doctrina de la santificación progresiva implica que hay todavía mucho trabajo por hacer. La santificación progresiva es la eliminación progresiva del pecado.

Dios nos dio una manera de quitar el pecado, que es a través del arrepentimiento. La responsabilidad está en nosotros de tener acceso a este medio de gracia de manera que el pecado pueda ser retirado paulatinamente de nuestras vidas.

Si no nos arrepentimos regularmente de nuestros pecados entonces estaremos impedidos en nuestra transformación en Cristo. El pecado no-eliminado crea un daño colateral en el alma. He aquí una muestra de lo que puede suceder dentro de nosotros si no nos arrepentimos regularmente:

  • Inmadurez espiritual
  • Ceguera espiritual
  • Falta de discernimiento
  • Apagar el Espíritu
  • Entristecer el Espíritu
  • El endurecimiento de la conciencia
  • Torpeza de nuestro espíritu
  • Adicción al pecado
  • El aumento del pecado

Estas cosas pueden frenar nuestro crecimiento en Dios, nuestra relación con Dios, y nuestra relación con los demás.

¿Cómo puedo cambiar?

Una pregunta habitual que hago en la consejería es, "¿Te arrepientes?" A veces continuo un seguimiento con: "¿Cómo lo hiciste?" Usted podría sorprenderse de algunas de las respuestas que he recibido. Más de las veces, las respuestas son vagas y fuera de los límites bíblicos.

Es importante que todos conozcamos cómo arrepentirnos. Creo que a veces sólo podemos decir "arrepiéntete", pero no llevar cuidadosamente a una persona a través del proceso de arrepentimiento. Los siguientes pasos son lo que yo considero un proceso bíblico de arrepentimiento.

Al leer a través de este proceso, pida al Espíritu de Dios que examine su vida para ver si está activa y regularmente haciendo estas cosas.

  1. El pecado sucede. El pecado es la condición para el arrepentimiento. Es importante que conozcamos lo que es el pecado. Esto requiere la capacidad de identificar el pecado. Si no tiene categorías de pecado sanas y completas entonces no puede saber que pecó y, así, no se puede arrepentir de su pecado.
  2. Después que usted peca, es declarado culpable por el Señor. Esto es inalterable, innegable, e inevitable. No tenemos nada que decir en este asunto. Si pecamos, somos culpables.
  3. Acompañando a nuestra culpa debe existir un sentimiento de convicción del Espíritu de Dios. Esto es un acto de bondad de Dios. La convicción es una de Sus misericordias por nosotros.
  4. El Espíritu de Dios no sólo trae claridad al pecador para convencerlo, sino que comienza a mover el corazón del pecador para alejarlo de su pecado, recordándole de la solución del Evangelio por Dios para el pecado.
  5. El hombre convencido es humillado por las realidades de la cruz. Se da cuenta de lo que hizo y cómo el Señor es misericordioso para tomar su pecado y colocarlo sobre Su Hijo para que el pecador puede liberarse definitivamente del pecado.
  6. Armado con una conciencia centrada en el Evangelio, el pecador confiesa su pecado a Dios.
  7. El Señor perdona gratuitamente y limpia al hombre de su pecado gratuitamente.
  8. El hombre liberado ahora es restaurado y reconciliado con Dios.
  9. Si ha pecado en contra de otros, los confesará y se arrepentirá de ellos de manera que él puede ser restaurado y reconciliado con los demás.
  10. Gratuitamente perdonado, ahora está obligado a compartir con otros lo que Dios ha hecho por él.
  11. El puede pedir a un pocos amigos íntimos que le ayuden para que él no peque de esta manera otra vez. Él comparte sus tentaciones y patrones debido a su afecto por Dios y su deseo de no caer en el mismo pecado. Él correctamente sospecha de sí mismo, por lo tanto, solicita la ayuda de amigos para que le sirvan en su caminar con el Salvador.
  12. Otros son animados e impulsados a compartir sus pecados porque ven la esperanza y la libertad que este hombre tiene en el Evangelio. Ellos ya no quieren ocultarlo, sino que desean ser tan libres como su amigo arrepentido.

Estas posibilidades suenan demasiado maravillosas para creer, pero son verdad. Podemos ser libres en Cristo todo el tiempo. El pecado es sólo un pensamiento deprimente para aquellos que no tienen medios para librarse de sus pecados.

Los que entienden el Evangelio no son abrumados o desalentados por su pecado. Ellos están listos y dispuestos a atacar a su pecado, porque conocen el poder que se encuentra en el Evangelio.

El poder del Evangelio libera a la comunidad cristiana para ser una comunidad que confiesa y se arrepiente. Alabado sea Dios por la obra de la cruz del Salvador en nuestro nombre.

El patrón para el cambio

La meta del arrepentimiento no es vaga o difícil de discernir. En pocas palabras, la meta del arrepentimiento es ser como Cristo. Jesús es la plantilla o el punto de referencia con el que nos comparamos.

Si una persona se arrepiente, entonces hay un esfuerzo consciente para seguir creciendo en Cristo. El arrepentimiento es el único vehículo que nos llevará a la meta.

Si quieres saber como es “ser como” Cristo para poder modelarlo, entonces permítanme señalarle a Gálatas 5: 22-23 o 1 Corintios 13:4-7. Pablo nos da dos plantillas claras de lo que Cristo parecía y cómo nosotros lo podemos imitar.

El arrepentimiento no debe ser un misterio. Debería ser obvio, objetivo y medible. Todo lo que usted o yo tenemos que hacer es mantener la imagen de nuestra vida a la imagen de Cristo. A continuación, condúzcase humildemente hacia Él en arrepentimiento auténtico.

Advertencia – No está buscando la perfección. Eso no es posible. Sin embargo, puede buscar evidencias objetivas que significan el cambio de sus caminos adánicos a los caminos de Cristo. Como mínimo, debería ver manifestaciones objetivas del fruto del Espíritu, aunque sea en forma embrionaria.

¿Cómo sé que el cambio es real?

De vez en cuando se me pregunta si el arrepentimiento era real. Esto es por lo general cuando un cónyuge se pregunta si el otro cónyuge es genuino y sincero en su arrepentimiento. Esta es una pregunta enorme que requiere discernimiento bíblico.

Algunos de los elementos que se observarían en una persona arrepentida son: la humildad, la sinceridad, la transparencia y la honestidad. Estos rasgos de carácter deben acompañar a cualquiera que esté buscando sinceramente vivir la vida de Cristo.

El fundamento del verdadero corazón y el cambio de vida es la humildad. Una persona arrepentida es una persona humilde. La humildad es el requisito previo para recibir la gracia poderosa de Dios (Santiago 4: 6).

  • La humildad abre la puerta a la gracia poderosa.
  • La gracia poderosa viene del Espíritu.
  • El Espíritu no sólo capacita, sino que ilumina la mente.
  • Ahora la persona arrepentida tiene el poder y la claridad para identificar el pecado y cambiar.

Este proceso descrito es esencial para que el cambio tenga lugar. La razón por la que es esencial es porque representa las claves que permiten al cristiano vivir una vida de arrepentimiento y de continuo arrepentimiento.

Nuestra vida es de naturaleza progresiva, que es lo que los teólogos han llamado la santificación progresiva. Nuestra vida debe ser similar al "mercado de valores", en el que debemos estar siempre con tendencia ascendente, aunque habrá caídas a lo largo del camino.

Cómo medir el cambio objetivo

Con el Espíritu de Dios cautivando el corazón humilde y la Palabra de Dios activa y poderosamente iluminando la mente, cualquier persona puede cambiar. Aunque habrá imperfecciones al exhibir ciertas manifestaciones de la vida de Cristo, debe haber algunas cosas que acompañan a cualquier persona que se ha arrepentido auténticamente.

Lo siguiente, aunque no es una lista exhaustiva, son algunas de las cosas que busco al dirigirme a mi propio corazón, así como a los que sirvo:

Enseñable: una persona humilde es una persona enseñable. Él es un aprendiz. Él no rechaza o resiste su consejo, incluso si su consejo no es el mejor o incluso es equivocado.

La persona enseñable no se trata de probar sus puntos más. Él es más propenso a escuchar que discrepar. Incluso cuando se siente obligado a estar en desacuerdo, hay una humildad perceptible en su voz.

No se trata de él, que es exactamente lo contrario de lo que anhela el pecado. El pecado es una cuestión del "yo", pero el arrepentimiento genuino tiene una preocupación notable por Dios y por los demás.

Abierto a la corrección: La persona arrepentida es corregible. Usted puede corregirlo. Este es un increíble giro de los acontecimientos en su comportamiento. La persona centrada en el Evangelio no tiene nada que proteger y nada que ocultar.

Personalmente, no me gusta la corrección, pero cuando soy corregido y por la gracia de Dios la recibo, entonces sé que el Señor está obrando en mí. La corrección recorta contra el grano de mi orgulloso corazón. Usted sabrá rápidamente si una persona es verdaderamente arrepentida. Si es así, entonces él puede ser corregido.

El cambio sucede: cada nuevo encuentro con una persona arrepentida, especialmente en un contexto de discipulado, debería existir un “paso mas” del encuentro anterior. He utilizado la analogía de caminar por las escaleras como una metáfora con respecto a cómo debe ser el cambio cuando se cuida a los demás.

El verdadero arrepentimiento debe ser similar a una persona que camina por las escaleras. Él avanza cada vez más con cada paso. Él está avanzando cada día que pasa. Él está cambiando progresivamente. Él está cambiando de una semana a otra, incluso si sólo en maneras pequeñas.

Él hace más preguntas y hace menos declaraciones: la persona arrepentida es una persona curiosa. Está ansioso por recibir de usted en lugar de decirle por qué ha hecho esto o aquello. La persona orgullosa habla mucho, haciendo muchas declaraciones.

La persona humilde hará más preguntas y tratará de aprender porque quiere cambiar y crecer. Él ya no está interesado en la presentación de argumentos herméticos. Él tiene un desinterés creciente en racionalizar o justificar sus acciones.

La luz se ha encendido por el Señor: No sé cómo explicar esto uno excepto para decir que una persona arrepentida está siendo iluminado por el Espíritu de Dios. Él entiende la verdad. Él entiende la Biblia. Los conceptos bíblicos y verdades que comunica con él tienen sentido para él.

En algunas ocasiones he aconsejado a la gente, que parecen más como un bloque de concreto que no entienden la verdad. Sí, soy consciente de que puedo ser un comunicador pobre, pero también soy consciente de que el Espíritu de Dios habla claramente a las personas espirituales – a pesar de mí. Si hay una falta de arrepentimiento en el corazón de una persona, entonces no puede haber falta de brillo en su audiencia.

Una persona arrepentida no es resistente: Ya he mencionado esto, pero necesita su propia categoría, ya que es una cosa muy importante. La persona humilde no rechaza a su consejero. Incluso si usted está equivocado o no lo dice exactamente bien son más auto sospechosos que desafiantes. Son abiertos, amables, receptivos, respetuosos y dispuesto a aprender.

Ellos le dan el beneficio de la duda y son rápidos para ver la viga en su propio ojo, prestando menos atención a la paja en su ojo (Mateo 7:3-5). La conclusión para ellos es que quieren cambiar. Son menos exigente y están arrepentidos.

El corazón cambiado

He tenido la alegría de aconsejar a mucha gente arrepentida a través de los años. Ellos traen alegría y convicción simultánea a mi alma. Gozo, porque yo me gozo en Dios y Su increíble gracia en sus vidas. Convicción, porque el Espíritu a menudo me recuerda que soy como ellos.

Ellos son mis héroes. Me gustaría poder escribir sus historias, para decir lo que Dios ha hecho en sus vidas. Es un trabajo increíble y gratificante poder colaborar con estas personas humildes. Tengo la suerte de no sólo conocer, sino ver a Dios trabajar de manera efectiva en sus vidas. Ellos inspiran fe en mí por su humilde arrepentimiento y una determinación motivada por la gracia para ser como mi Salvador.

Llamado a la acción

  • ¿Eres enseñable? ¿Crea usted un contexto de gracia en sus relaciones que le da libertad a sus amigos para corregirle?
  • ¿Esta cambiando? Si es así, ¿cómo?
  • ¿Está caracterizada como una persona que pregunta, en lugar de una máquina e declaraciones? Si no, ¿por qué no?
  • ¿De qué manera específica necesita cambiar después de leer este artículo? ¿Quiere compartir eso con un amigo?
One Comment leave one →
  1. ELENA DE LA CRUZ. permalink
    8 octubre 2015 2:58 pm

    GRACIAS POR SER UN MEDIO DE BENDICIÓN PARA NUESTRAS VIDAS Y MINISTERIOS… QUE LA SABIDURIA DE LO ALTO, NUNCA LES FALTE…

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